DESDE QUE NO NOS VEMOS

Cuantas cosas pasan de ayer a hoy,

pero para alguos la desdichas se les multiplicaron.

Desde que no nos vemos

amigo mío,

hay que ver cuantas penas

he padecido.

Si lo supieras

me compadecerías

por mis dolencias.

Verás que mis cabellos

ya no son negros,

cada hilo inmaculado

fue un sufrimiento.

Y las arrugas,

recompensa del tiempo

por tanta lucha.

Desde que no nos vemos

mi buen amigo,

la fortuna más negra

me ha perseguido.

Y a todas horas

los caminos cerrados

llenos de sombras.

Amigo mío. . .

¡Si supieras las penas

que he padecido!

.oOo.

-Manuel Cornejo González-