Publicidad:
Terra
La Coctelera

QUÉ PENA ME DAS MUJER



QUÉ PENA ME DAS MUJER

Ayer cantaba a la flor
que en el jardín florecía,
hoy mi nostalgia le canta
a una flor que se marchita.

Paso lento a paso lento,
nos vamos ya desgranando,
igual que olvidada espiga
deja el segador al campo,
molida de sol y tiempo
reseco mueren sus granos.

Qué pena me da mujer
cuando contemplo tus labios,
sin su color de amapolas,
marchitos, desdibujados,
igual que un lienzo en olvido
en un rincón solitario.

La tristeza que me embarga,
es que al rodar de los años
tu mata de pelo oscuro
copien paisajes nevados,
y el rosal de tus mejillas
se destiñan de cansancio.

Qué dolor que poco a poco
te siga el eterno ocaso
y que juegue con la sombra
los claros de tus encantos,
y el verde de tu jardín
quede de otoños marcado.

Somos gusanos de seda,
pasamos la vida hilando,
mudados en mariposas
la muerte nos da descanso
y el delicado tejido
queda en tierra granando.

Y otra vez vuelve a lucirse
la flor que se fue secando,
y a así de nuevo la vida
revive el bello milagro.
La recompensa del tiempo
siempre, siempre, renovando.

Qué pena me da mujer,
al mirarte me desgarro,
al ver que las primaveras
te dejan ya de la mano
y se marchitan tus lunas
con tus jazmines ajados.

Quiero verte como ayer,
como en tus floridos años,
en tu primera pasión
y yo a tu vera, velando,
acuñándote en cariño
y en tu calor abrazado.

Deja mi visión despierta
y viva el ayer soñando,
así yo veré hasta el fin
que el tiempo no te ha pasado.

¡Mirando tus mismo ojos,
besando tus mismo labio!

.oOo.

-Manuel Cornejo González-

VOLVER AL AYER

1 MARCOS



VOLVER AL AYER

Me gusta pensar,
dormirme pensando
y luego en la noche
soñar lo pensado,
volver a otros días
de espejos más claros.

Volver al ayer,
al viejo escenario
y vivir de nuevo
en aquel teatro
haciendo el papel
de los veinte años.

Me gusta sentirme
aunque sea soñando
el joven que en tiempo
gozaba de encanto,
girar mundo y vida
a tiempos dorados.

No me va el papel,
no se interpretarlo,
el papel que hoy
tengo en el reparto,
porque sufro mucho
haciendo el anciano.

Por eso me gusta
desandar lo andado
bajarle el telón
a penas y cansancio
y tenerlo arriba
con mis veinte años.

Ser siendo el galán
de aquel gran teatro.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-

TAMBIÉN HE VISTO EN LA VIDA



TAMBIÉN HE VISTO EN LA VIDA

He visto llover mil veces
y al rato al sol que alumbraba,
y aun gran amor ardoroso
que de pasión se llenaba.

También he visto en la vida
un gran querer que empezaba,
mientras otro se moría
cuando más despierto estaba.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-

DE AYER A HOY




DE AYER A HOY

Siempre la recuerdo
lo hermosa que estaba,
quince primaveras
su vida adornaba:
la sonrisa limpia
con ella jugaba.

Pero el tiempo ingrato
tampoco paraba,
montado en corcel
veloz caminaba
y la niña alegre
cambiaba. . . cambiaba. . .

Abriles con mayos
se multiplicaban,
el tiempo corría
y el tiempo volaba,
en su turbulencia
todo lo arrasaba.

Que triste la niña
que tan guapa estaba,
de surco y de nieve
su rostro adornaba,
y más que sonrisa
llanto le asomaba.

“Me quedé pensando. . .
y en silencio hablaba. . .”

“¿Esta fue la niña
que tanto yo amaba?”
¡que tiempos aquellos
en que yo soñaba!

Que tiempos aquellos,
en que yo reía
y me enamoraba.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-


Tanto quise yo tanto quise yo a




TANTO QUISE YO

Tanto quise yo
a aquella mujer,
que de tanto amor
yo me emborraché.

Con tanta pasión
la quise y la amaba,
que de tanto amor
yo me emborrachaba.

Fue mi amor tan fuerte
tan grande y tan hondo,
que de amarla tanto
yo me volví loco.

Por eso en la vida
de tanto querer,
el loco me llaman
en vez de Manuel.

El loco poeta
de tanto querer.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-

QUE PENA





QUE PENA

Qué pena que en primavera
estén mustios los trigales,
qué pena que las alondras
no trinen en los pinares.

Qué pena que nuestro amor
nuestra soberbia apagare,
qué pena que nuestros sueños
sólo durara un instante.

Qué pena que nuestro orgullo
quebrara nuestro romance,
qué pena que nuestra hoguera
muriera como la tarde.

Qué pena que el agua clara
las enturbien vendavales,

y todo nuestro cariño:
¡ Qué pena ! borrara el aire.

¿ Dónde está nuestro delirio ?
¿ qué quedó de nuestro amor ?
¿ dónde está nuestro delirio ?
que lleva pena hasta el río
y se muere de dolor.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-


QUE NO QUIERO VERTE TRISTE




QUE NO QUIERO VERTE TRISTE

Que no quiero verte triste,
que quiero verte contenta,
que quiero que tu alegría
dé a tu calvario respuesta,
retornando a lo que fuiste,
mujer : festiva y risueña.

Que quiero cambies el llanto
por tu sonrisa más fresca,
que cánticos de tu boca
le cante a la primavera:
esa primavera tuya
que juega con tu belleza.

No quiero verte afligida
que de nostalgia me llenas,
que mi corazón, mujer,
no se acostumbra a tristezas,
y tú lo dejas llagado
con tus heridas de pena.

Que no quiero verte ajada,
quiero tu canción despierta,
esa que tus labios dulces
trinaban siempre de fiesta:
sabes tú que no soporto
ver tu esperanza muerta.

¡Que no quiero verte triste
que quiero verte contenta!

.oOo.

-Manuel Cornejo González-

LOS PASOS DE LA VIDA



LOS PASOS DE LA VIDA

Cuando por el mundo este
se han dado ya muchos pasos,
por regla muy elemental
todo ya se tiene andado
y es conocido el camino
de tanto patalearlo.

Las experiencias son muchas
con el vaivén de los años,
pero el sendero te deja
como un mísero pingajo,
de las astillas que el tiempo
a traición te va clavando.

Del mundo nada se espera,
el final todo un fracaso,
ese premio a tanto afán
tan sólo son desengaños:
todo ya se tiene visto,
todo está experimentado.

Cuando por la vida esta
se siente cierto cansancio,
y el cuerpo ya no responde
al esfuerzo necesario,
que Dios nos acoja siempre
sobre sus benditas manos.

Y Él que nos dio la vida
nos de su justo descanso.

.oOo.

-Manuel Cornejo González-